Limpieza facial profunda

Es de suma importancia el cuidado de nuestro cutis para poder conservar un aspecto fresco y limpio en nuestro rostro. Por medio de la limpieza facial profunda se eliminan todos los residuos de maquillaje, detritus, contaminantes ambientales y además los comedones cerrados o puntos blancos y los comedones abiertos o puntos negros

Los puntos negros son comedones abiertos, puntos oscuros en la piel que se  forman cuando las secreciones sebáceas se mezclan con las células muertas.  Se ven negras porque son muy densas, tienen muchas células empacadas en un espacio muy  pequeño.

Se forman por la abundancia de secreciones sebáceas. Por eso aparecen con más frecuencia en la zona T donde las glándulas sebáceas están más concentradas.
Si los puntos negros se tratan de extraer de una forma no adecuada y pueden infectarse y producir barros.

También es bastante común que en el rostro aparezcan puntos blancos, que son acumulo de secreción sebácea.

Para complementar y garantizar una limpieza podemos realizar una exfoliación para remover todas las células superficiales y devolverle al rostro una luminosidad y tersura ideal.

Después de realizar una limpieza profunda debemos proteger esa piel y es el momento ideal para la colocación de una mascarilla de que me refresque, descongestione y además me regenere e hidrate. Existen diferentes tipos de mascarillas tanto de colágeno, de oro, de ostras, de fango, de chocolate, todas con gran poder citoestumulante y antioxidante